El Asombroso
viaje de las Aves
Migratorias
| por: Arlene Pérez Cintrón Cada año, Puerto Rico recibe la visita de miles de aves
provenientes del norte. Comienzan a llegar en el otoño y
vienen principalmente de la costa este de norteamérica en
rumbo hacia América del Sur, buscando calor y alimento.
La migración es el movimiento
periódico de un lugar a otro. Ocurre en algunos animales como
respuesta a los cambios climatológicos en su medio ambiente.
Una gran cantidad de animales migran, entre los que se
encuentran distintas especies de pájaros, mariposas, tortugas,
y ballenas. La migración es un comportamiento que usualmente
les permite a los animales tomar ventaja de condiciones
ambientales favorables. |

Guineilla Grande (tringa
melanoleuca) |
En el caso de las aves, más de un tercio de éstas migran.
Cuando vuelan al sur en el otoño, van a regiones donde hay más
comida que en el norte. La mayoría de las aves realizan ese
viaje en bandadas, aún cuando normalmente vivan solas, por que
el volar en grupo aumenta sus oportunidades para sobrevivir.
Fíjate, si un depredador se acerca, hay muchas aves mirando y
cuando una reacciona, reaccionan todas. De esa manera
dificultan que un depredador elija un individuo concreto para
atacar. También volar en grupo les permite ahorrar energía
durante el largo vuelo migratorio, pues se benefician de las
corrientes de aire que genera el ave que va delante.
Las aves que en el otoño comienzan a llegar a nuestra Isla
siguen en su mayoría la Ruta de la Costa del Océano Atlántico.
Volando de día y de noche, bordean la costa este de Estados
Unidos, pasan por la cuenca del Río Mississippi, pasan por la
Florida y parte de las Bahamas, recorren las Antillas Mayores
hasta llegar a Puerto Rico y continúan su rumbo a Suramérica
por las Antillas Menores. Otras aves que nos visitan vienen
desde Nueva Escocia sin escalas hasta Suramérica y a veces
paran aquí.
¿Qué hace que las aves inicien su migración?
La salida está determinada por la duración del día en
Norteamérica. Cuando los días se hacen más cortos, comienzan a
alimentarse y acumular grasa para el vuelo hacia el sur. En su
viaje al sur se orientan por la posición del Sol, las
estrellas y por el magnetismo terrestre. El mecanismo de
orientación en los chorlos y playeros aún no está del todo
claro. Aunque saber cómo navegan las aves sigue
siendo un misterio, parece ser cierto que todas las aves
migratorias emplean una serie de pistas y las diferentes
especies parecen depender más de ciertas pistas que de otras.
Sin embargo, esto puede variar según las circunstancias
inmediatas. Por ejemplo, si hay una noche nublada y las
estrellas no pueden verse claramente, un ave migratoria
nocturna puede valerse más de otras fuentes de información.
Entre otras de las pistas utilizadas por las aves migratorias
se incluyen: los campos magnéticos de la tierra, la ubicación
del sol poniente (y el patrón de luz polarizada creado), las
características topográficas del paisaje (por ejemplo, las
líneas costeras, los ríos, las cadenas de montañas, etc.) y
los patrones predominantes del viento (los patrones del viento
son estacionales; durante la migración el viento tiende a
soplar prácticamente en la dirección apropiada para ello).
La Reserva Natural Punta Guaniquilla en Cabo Rojo recibe
anualmente numerosas poblaciones de aves migratorias, que en
su ruta a Suramérica, hacen escala aquí para alimentarse y
descansar. El suroeste de nuestra Isla es la zona que está más
cerca de la ruta migratoria. Las condiciones ambientales en
Punta Guaniquilla, como su combinación de precipitación y
evaporación, hace que el área sea rica en alimento para esas
aves. La serie de lagunas que hay la convierten en un área muy
productiva, de gran biodiversidad y abundante alimento.

Entre las aves que
nos visitan cada año se encuentran los playeros migratorios
como el playero patilargo, la guineilla mayor,
la guineilla
menor y el playero turco. La Reserva de Punta Guaniquilla
también es refugio para aves residentes de nuestra Isla como
el pelícano pardo y la viuda
además de ser hábitat de la chiriría, uno
de nuestros patos en peligro de extinción.
Las aves
migratorias, aparte de la belleza que brindan a nuestro
paisaje, aportan importantes beneficios. En la agricultura,
ayudan al control de insectos protegiendo las cosechas. En los
ecosistemas, transportan nutrientes. Y para la economía, son
fuente de ingreso por las actividades económicas que se
generan por la observación de estas aves. Es muy importante
entonces, conservar y preservar áreas en nuestra Isla que como
la Reserva de Punta Guaniquilla sirvan de habitáculo para
nuestros visitantes del norte
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