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¿Y para qué?
Estaba un grupo de turistas recorriendo las fincas
de un pueblito en las
montañas. En eso uno de ellos ve a un campesino tirado a la sombra de
un
árbol descansando.
El turista se le acerca y le dice:
-Hola amigo, ¿como está?
-Muy bien, aquí descansando...
-Dígame, ¿por qué usted no trabaja más por sus tierras?
-¿Y para qué?
-Para tener grandes cosechas y vender más.
-¿Y para qué?
-Así usted puede ganar más dinero y comprar ganado.
-¿Y para qué?
-Con el ganado hacer reproducir y vender y ganar más dinero.
-¿Y para qué?
-Para tener un casa bonita y vivir tranquilo y descansar.
-¿Y para qué? Si descansar es lo que estoy haciendo ahora...
¿Después de los 40?
Una señora va donde su doctor personal y le pregunta:
-Doctor, ¿cree usted que es bueno tener hijos después de los 40?
El doctor piensa un poco y le dice:
-Señora, ¿no cree que 40 ya son muchos hijos?
¡Qué mosquitos!
Pepito le grita a su padre:
–Papá, los mosquitos no me dejan dormir. ¡Me están picando!
A lo que el padre responde:
–Pepito, apaga la luz y duérmete...
El niño apaga la luz y cuando de pronto entra en su habitación un
cucubano
luminoso, Pepito grita:
–Papá, ¡ahora me están buscando con una linterna!
Vampiro de tiendas
Un vampiro sale de una tienda de ropa a media-noche con
los colmillos rotos
y la boca sangrante diciendo:
–Estos fabricantes de maniquíes cada vez los hacen más reales.
Criando cerdos
Un día llega un inspector de Sanidad a un criadero de
cerdos y pregunta al
criador:
–¿Qué le da de comer a sus cerdos?
–Pues yo le doy las sobras de la comida y otras porquerías que
encuentro por
ahí...
–¡Oiga, qué se ha creído, debe pagar una multa de $50,000 por
tratar mal a
los animales!
El criador se queda todo fastidiado y, al pasar un tiempo, llega otra
persona que le pregunta lo mismo, y esta vez dice:
–Yo les doy salmón ahumado, langostas a la plancha y un postre de
helado y
pasas...
–¡Oiga! ¡Soy de la Plataforma por el Hambre Mundial, debe pagar una
multa de
$100,000 por una insensibilidad extraordinaria!
El criador ya no sabe qué hacer... Pasa el tiempo, llega otro tipo y le
pregunta otra vez que comida le da a los cerdos, y dice:
–¡Mire, yo les doy $20 a cada uno y que se compren lo que quieran!
Linda galleta
En una panadería había una vez una galleta y un
pastelillo de guayaba que se
pasaban peleando.
La galleta siempre cantaba:
–Soy una galleta, soy una linda galleta...
El pastelillo, enojado con el sonsonete de la cancioncita boba, le decía:
–Mira, galleta, si sigues cantando te voy a disparar.
La galleta se calló, pero luego durante toda la tarde volvió a cantar:
–Soy una galleta, soy una linda galleta...
El pastelillo, harto, le disparó a la galleta. Esta guardó silencio.
Pero
finalmente se puso a cantar:
–Soy una dona, soy una linda dona...
Discusión artística
Un señor en un museo de arte moderno está explicando un
cuadro a un amigo:
–Esto es un amanecer. Sus colores cálidos rompen la imagen del
cubismo y
arte abstracto para plasmarse más allá de la realidad que involucra el
sueño
que uno tiene por la mañana...
El otro se acerca y le dice:
–¡Ay, no! Pero si esto es un atardecer.
–¿Cómo que un atardecer? ¡Es un amanecer!
–¿Por qué tan seguro?
–Mira, yo he estudiado en Cambridge y Harvard, he hecho tres maestrías
en
arte moderno, asi que te seguro que es un amanecer.
–Pues mira, yo conozco al autor y ese no se levanta temprano.
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¡Ay! mi amor
Están los novios hablando por teléfono, muy
acaramelados, diciéndose cuánto
se quieren. El hombre decía:
–Amor, por ti contaría las gotas de agua del mar, por ti subiría a
un
volcán, bajaría la luna para ti sola, me subiría al árbol más alto
del mundo
a cortar la flor más venenosa, cruzaría el Amazonas desnudo para verte...
–¡Ay, mi amor! ¿Por qué no vienes a casa y me sigues diciendo cosas
bonitas?
–¿Estás loca?, ¿no ves que está lloviendo...?
Afinador de pianos
Un hombre toca el timbre. Y contesta la señora de la
casa.
–Buenos días, dice el hombre. Soy el afinador de pianos.
La señora, sorprendida, contesta:
–Yo no llamé a ningún afinador de pianos.
–No, usted no. Sus vecinos.
Un plátano en la oreja
Un señor va con un plátano en la oreja, y se encuentra
con un vecino.
–Oye, tienes un plátano en la oreja.
El señor con el plátano en la oreja no parece entender y dice:
–¿Qué?
–¡Que te digo que tienes un plátano en la oreja!
–¿Qué?
–¡Que tienes un plátano en la oreja!
–No te entiendo.
–¡TIENES UN PLáTANO EN LA OREJA!
–Oye, mira, háblame por este lado, es que en la oreja derecha tengo
un
plátano y no oigo nada.
“Muy listo”
En un día de mucho viento un policía atrapa a un ladrón
cuando de pronto se
le vuela su gorra.
El ladrón, ni tonto ni perezoso, se ofrece a irle a buscar la gorra, a
lo
cual el policía le replica:
–¿Usted está loco? Si yo lo dejo ir usted se me escapa y no vuelve más.
Mejor usted quédese aquí y yo salgo a buscarla.
Tan y tan
Había un hombre tan y tan alto que vendía pe-riódicos
a los pasajeros de los
aviones.
Había una mujer tan y tan gorda que era mejor brincarle por encima que
darle
la vuelta.
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Buen truco
Un hombre va a entrevistarse para trabajar en un circo. Habla con el dueño
del circo, que le pregunta:
-Bien, ¿qué es lo que usted hace exactamente?
-Pues yo imito a los pájaros.
-Mmm... No, no... eso no me interesa.
.-Ah, bueno... Entonces,
el hombre abrió sus brazos, levantó vuelo y se fue...
¡Qué adivino!
Un hombre va a visitar a un adivino. Pum, pum... toca la puerta...
-¿Quién es?, preguntan desde adentro....
-Ahh, pues. Qué porquería de adivino, dice el hombre y se va.
¿Cuál es?
-¿Cuál es el animal que come con el rabo?
-Todos. Ni modo que se quiten el rabo para comer.
Los gemelos
Una mujer está en el hospital pariendo gemelos. El
doctor saca a un bebé, y
le pega las consabidas nalgadas hasta que el niño se pone a llorar.
-BUAAA.., llora el bebé. Y el doctor dice:
-Bueno, ya está.
-¡Pero si iban a ser gemelos!, plantea la mujer.
-¿Está segura?
-Claro que sí. Yo tenía los sonogramas.
-Pues... a ver... hmmm... no sé... No veo nada... Bueno, espere y
vuelvo con
un especialista.
Al salir el doctor, se asoma el otro bebé y dice:
-¡Psst! ¡Tú, hermano! ¿Se fue ya el de las nalgadas?
¿Qué le dijo?
-¿Que le dijo una pared a otra pared?
-Nos vemos en la esquina.
-¿Que le dijo el agente de seguros a Adán y Eva?
-Ya veo que no están cubiertos
El lorito y el león
Un día en la selva se encontraba un lorito arriba de un
árbol y cantando
repetía:
–Yo soy el rey de la selva.
En eso, lo escuchó el león, que muy enojado se lanzó sobre el lorito
y con
sus garras lo golpeó, tirándolo y dejándolo muy mal herido en pleno
suelo.
Por ahí pasaron unos ecologistas que lo levantaron y para curarlo lo
metieron en una jaula. El lorito despertó y al verse tras las rejas
exclamó:
–¡Qué paliza le habré dado al león que me pusieron tras las rejas!
El niño más
bueno
–¿Cuál es el niño más bueno?
–¿Cuál?
–El hijo de Supermán.
–¿Por qué?
–Porque es Super mansito.
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