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Por todo ello, Pavel Stratan remitió una carta a la organización encargada de elaborar el libro "Guinness de los Récords" para que incluya a su hija como la artista más joven que edita un disco y ofrece un concierto de dos horas. La máquina de hacer dinero era ya imparable: según el diario rumano "Libertatea", Cleopatra cobraba 1.000 euros (1.350 dólares) por canción interpretada en directo, toda una fortuna en un país en el que el salario mensual promedio no llega a los 300 euros (405 dólares), según el Instituto Nacional de Estadística rumano. Ante las críticas suscitadas sobre si Cleopatra era explotada por su entorno, Pavel Stratan se apresuró a anunciar a finales de 2006 que su hija no volvería a los escenarios en uno o dos años, cuando publicase su siguiente álbum. A pesar del parón voluntario, el fenómeno Cleopatra Stratan no tiene freno y ya ha traspasado fronteras gracias a portales de Internet como "Youtube", donde más de un millón y medio de usuarios han visto el videoclip "Ghita" -que puede traducirse como "Jorgito"-, en el que Cleopatra, con un look de los sesenta y una gran maleta roja en la mano, espera a Ghita en la calle. En las emisoras de medio mundo ya suena la versión inglesa de "Ghita", e incluso en España desde hace algunas semanas varios programas radiofónicos ya se han hecho eco del fenómeno, aunque de momento no está disponible el álbum "La varsta de tre ani". El caso de Cleopatra Stretan rememora la historia del francés Jordy Lemoine, considerado el cantante más joven que ha conseguido colocar un "single" en el número uno de las listas de éxitos, con el tema que popularizó en 1992 "Dur dur dtre bébe" cuando tenía cuatro años. Después de la polémica suscitada en Francia sobre si Jordy estaba siendo explotado por sus padres, el niño solo publicó un segundo álbum para caer luego en el olvido. En España también hay una larga lista de niños cantantes en los últimos años, entre quienes destacan María Figueroa -que publicó su primer álbum a los 5 años- o Raulito, que en el verano de 2002 y con sólo cinco años consiguió una gran repercusión mediática gracias a sus versiones de temas de Chayanne, Estopa y David Civera, entre otros. La experiencia muestra que
la mayor parte de los niños artistas tienen una carrera efímera, en parte
por no poder compatibilizar su infancia con sus largas giras y promociones.
El tiempo dirá si Cleopatra Stratan se convierte en la Shirley Temple del
siglo XXI. |
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