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Adiós a Atenas, nos vemos en Pekín 2008
 

Con una espectacular ceremonia y el llamado a volver a reunirse en Pekín, China, en el 2008, culminaron exitosamente los XXVIII Juegos Olímpicos celebrados en Atenas, Grecia.

El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el belga Jacques Rogge, clausuró los juegos ante 75,000 atletas, fanáticos y deportistas que participaron de la inolvidable ceremonia. Allí Rogge entregó las medallas del maratón al italiano Stefano Baldini, que superó al estadounidense Mebrathom Keflezighi y del brasileño Vanderlei Lima.


El alcalde de Pekín, Wang Qishan, ondeó la bandera de los Juegos que se celebrarán en su ciudad en el 2008.



Los fuegos artificiales engalanaron y dieron alegría al cierre de los Juegos.

En su discurso final, Rogge insto a los atletas a que  "sobre todo, promuevan el deporte limpio".
 
"Queridos amigos griegos, gracias. Gracias a todos los que han apoyado los Juegos y gracias a todos los que nos han deleitado con su competencia y amabilidad", dijo Rogge en su mensaje final de cierre de los Juegos, en la que opinó que "estos Juegos se han desarrollado en paz y hermandad, en los que resultó muy difícil engañar", aludiendo a las pruebas de dopaje.
 
En la ceremonia, en la que también estuvieron presentes, entre otros el presidente honorario del COI, Juan Antonio Samaranch; el presidente griego, Konstandinos Stefanopoulos; y el primer ministro heleno, Costas Karamanlis, intervino Gianna Angelopoulos-Daskalaki, presidenta de Atenas 2004 (Athoc), que apuntó que "los Juegos han vuelto a casa".
 
"Hemos enseñado al mundo las grandes cosas que pueden hacer los griegos" manifestó Angelopoulos, que habló en una grada en la que figuraban, entre otros, el atleta marroquí Hicham El Guerrouj, doble campeón olímpico en Atenas, de 1,500 y 5,000 metros.
 
"Atenas fue formidable para los deportistas, Grecia fue formidable para los Juegos", aseguró Angelopoulos, antes de preguntar a los deportistas, que habían saltado al centro del estadio olímpico instantes antes: "¿Les  gustaron los Juegos?", a lo que el grueso de los competidores respondió, unánimente, que sí.
 
"Apagaremos la llama esta noche, pero cuando el pebetero se encienda en Pekín, brillará con más fuerza y brillo gracias a los Juegos de Atenas", concluyó la presidenta del Athoc.