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La
estrella indiscutible del atletismo olímpico en Pekín 2008 es sin duda
Usain Bolt, que le dio un baño de oro a Jamaica. Bolt ha sido precursor en muchas cosas en estos últimos meses: se ha convertido en el plusmarquista de los 100 y los 200 más joven de la historia, el que ha rebajado más centésimas de golpe los topes mundiales de ambas distancias y el primer atleta en ganar los 100 y 200 metros de unos Juegos Olímpicos batiendo, además, los topes mundiales de ambas distancias. Pero el viernes añadió un escalón adicional en su meteórica carrera al sumar su tercer título olímpico, el del relevo 4x100, con un nuevo récord mundial. Es como si el joven de Jamaica no supiese distinguir entre oro y récord. Cada título va unido a un tope caído, lo que marca un buen referente para el futuro. Es Bolt elevado al cubo. El joven jamaiquino unió así su nombre al de los americanos Jesse Owens (1936), Bobby Morrow (1956) y Carl Lewis (1984), que habían conseguido este triplete antes que él, aunque no acompañados del récord del mundo como él lo ha hecho. Bolt ganó los 100 con una marca de 9.69 y los 200, con 19.30. |
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Jamaica impone nuevo récord El equipo de Jamaica ganó la carrera (eso nadie lo dudaba) con un crono de 37.10, mejorando el tope mundial hasta entonces vigente de 37.40 establecido por el equipo de los Estados Unidos, en el que estaba Carl Lewis, en los Juegos de Barcelona 92. La plata fue para Trinidad y Tobago (38.06) y el bronce sorprendente para Japón (38.15), ya que no se está acostumbrado a ver velocistas blancos en los podios. Selecciones que también consiguen sus primeras medallas en esta prueba de velocidad y que fueron las primeras en aprovecharse de la eliminación en semifinales de los Estados Unidos por un error en la entrega del testigo. Es la primera vez que Jamaica gana el título olímpico del relevo corto. Su mejor actuación fue en Los Angeles'84, cuando ganó la medalla de plata. El triunfo de ayer le ha permitido a Asafa Powell conseguir su primera medalla olímpica, ya que hasta ahora no tenía ninguna. Los jamaicanos formaron un equipo de lujo para esta final. Nesta Carter fue el encargado de lanzar la carrera; Michael Frater cogió el relevo para tomar la primera ventaja, aunque leve; Usain Bolt aprovechó ser un especialista en la curva del doscientos para hacer una gran posta que fue cronometrada extraoficialmente en 9.10 lanzados. Le dio el testigo a Asafa Powell con cinco metros de ventaja sobre las demás selecciones. Y éste aprovechó su punta de velocidad -no olvidemos que ha corrido en 9.76- para redondear el récord mundial. Desde 1984 a 2004, Jamaica había conseguido sólo siete medallas de oro en los Juegos Olímpicos y de Pekín se va con seis (a los de velocidad hay que añadir el de Melaine Walker en las vallas). Jamaica, que no tiene representantes en el maratón, terminó con 11 medallas en los Juegos, entre ellas seis de oro, tres de plata y dos de bronce, consagrándose como un claro rey de la velocidad. La mitad de sus preseas doradas fueron obra de Bolt, campeón en los 100 y 200 metros y en el relevo 4x100 junto con Nesta Carter, Michael Frater y Asafa Powell, en todos los casos pulverizando anteriores marcas mundiales. Sólo el estadounidense Michael Phelps y la australiana Stephanie Rice, reyes de la natación en el "Cubo de Agua", se habían dado el lujo de ganar al menos tres medallas de oro con tres récords del mundo en estos juegos. Hasta que llegó Bolt. Además de esa rayo de la
tierra, de la isla caribeña también proceden Melaine Walker, nueva reina
de los 400 metros con vallas y las campeonas olímpicas de los 100 y 200
metros Shelly Ann-Fraser y Veronica Campbell-Brown, respectivamente. Bolt también se ha caracterizado por su simpatía y por celebrar en grande, muerto de la risa, sus triunfos. Bolt, un gigante de 196 centímetros, reaccionó veloz mente en la largada –su punto flojo–, y a partir de entonces ya no tuvo rival el día de su segundo triunfo en los 200 metros, algo que había dicho era su sueño.. A diferencia de la final de los 100 metros, en los que se frenó antes de la meta para rebajar el récord mundial “solo” hasta 9.69, Bolt hizo esa vez las cosas en serio hasta el final, y estiró el cuello en la meta para ganar preciosas centésimas. Es el segundo jamaicano en ganar los 200 metros olímpicos desde que lo lograra Don Quarrie en 1976. Bolt electrizó a los 91.000 espectadores en el Nido de Pájaro . En una noche húmeda, pegajosa, el jamaiquino corrió inmaculado, inabordable, invulnerable. El estadio tronó en un “ooohhh” unánime al ver que el récord de Michael Johnson era historia. El tiempo de Bolt puso fin al fabuloso récord mundial de 19:32 instaurado por el estadounidense Michael Johnson el 1.° de agosto de 1996 en los Juegos de Atlanta Bolt se dejó caer de espaldas al piso y luego comenzó una pausada vuelta al estadio en la que nunca dejó de estar protegido por la bandera de su país.
“¿Pareció fácil? No, no lo fue! Me sentí como si nadara, y solo me decía a
mí mismo, ‘no mueras, no mueras’. Dejé todo en la pista”.
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